El blog de Lola: y una de sus virtudes.

Lolo

¡Hola a todos!

No es mi intención lavar los trapos sucios en este medio, ni tampoco soy de esos que van contando lo insufrible que es su mujer, más bien me gusta engrandecer sus virtudes, soy Manolo, por si no lo habías imaginado y os voy hablar de lo grande que es la Lola y no hablo de su tamaño, eso para otro día.

La mayor de sus virtudes es la compañía que da, os ha ocurrido alguna vez que llegas del trabajo te repancingas en el sofá y cuando más cómodo y relajado estas, oyes las llaves, sin estirar el cuello sabes que es tu mujer y sabes que nada más cruzar el umbral del comedor va a empezar a protestar por una u otra cosa.

– ¡ Madre mía, que calor hace en esta casa!, ¡ Madre mía, mira como esta la mesa del comedor!, ¿Manolo, no has recogido las miguitas de la comida?

Intentas buscar la imagen de la mesa para localizar esas migas, pero te das cuenta de que comiste en el sofá y entonces empiezas a sudar de manera sospechosa, e intentas disimular mientras miras a tu alrededor para ver si queda alguna evidencia del error cometido al haber comido en el sofá, sabes que sí Lola se da cuenta, va estar horas dándote la lata.  Aunque, también, sabes que es más que posible que sin pillarte vaya a estar un buen rato dándote la lata, intentas seguir el hilo de la película que estabas viendo, diciendo desde tu rincón en el sofá;

– ¡Uy!, pues no me di cuenta, cuando termine la película las recojo.

La idea no parece agradar a Lola, así que, continua protestando, esta vez porque la tele esta muy fuerte, en realidad tiene razón, pero si no la subo no puedo escucharla y si no la escucho pierdo el hilo de la película. Pero a Lola, ya le duele la cabeza de oír la tele tan alta y eso que exactamente tan hace solo hace tres minutos y cincuenta segundos que esta en casa. Haciendo unos movimientos exagerados para que sea consciente de que estoy bajando el volumen, finjo bajarle dos puntos, pero en realidad le bajo uno y después lo subo. A pesar de la igualdad marcada del volumen, Lola parece satisfecha, pero su satisfacción dura poco, se ha percatado que los zapatos no están perfectamente alineados, sino que uno esta junto al sofá y el otro rozando el mueble del televisor, solo con seguir a sus ojos, noto que estos se están incendiando y que va a empezar a sacar fuego hasta por la boca.

– Manolo, ¿te has dado cuenta que los zapatos están tirados por el comedor?.

Se que no debo entrar al trapo, esto solo incrementaría el fuego, así que sin perder la vista del televisor, le digo:

– No, pero no te preocupes en cuanto termine la película los recojo.

De nuevo, no he acertado en la respuesta, algo le debe haber molestado. Cada vez entiendo menos el argumento de la película, lo estoy viendo venir, al final me la pierdo. Lola mientras estoy soñando en mis pensamientos, esta empezando a levantar el tono de la voz, parece ser que le ha mejorado bastante el dolor de su cabeza, me alegro, lo que menos me gusta es que la Lola sufra.  En este momento el tema es

– ¡Madre mía, Manolo!, ¿como puedes estar ahí tirado sin haberte pasado por la ducha?, el día menos pensado cojes la peste, con tanta mugre.

Respiro profundamente, en busca de alguna olor que le lleve a  la Lola a la conclusión de tal fatídico desenlace, pero solo huelo a sudor, bueno, tal vez, un poco a pies (pero esto no lo podría asegurar, ya que, gracias al reposapiés que me regalo mi madre los tengo lejos de las glándulas pituitaria). Parece que esta cerca el desenlace la película. Procuro concentrarme, pero la Lola viendo que sus protestas no han dado el resultado esperado, se planta delante de la tele dispuesta a contarme todo lo que le ha sucedido durante el día. No omite ningún tipo de detalle, porque si con algo disfruta la Lola es compartiendo su vida conmigo.

Desde que se plantó delante del televisor han sucedido varias cosas, una me he visto obligado a desconectar y centrarme en que no se me note que no la escucho y dos, la más importante es que me he perdido la película. Y con todo esto, como puedo yo quejarme de la Lola con la compañía que hace, imposible sentirse solo junto a ella, ni solo, ni tranquilo.

¡Qué no os falte una Lola!

Confesiones……La feria del libro…

feria del libro

¡Hola a todos!

Acabo de volver de dar una vuelta por la feria del libro y vengo un poco desilusionada…..
Hacia un par de años que no me paseaba por ella, porque al igual que hoy, volví con un triste sabor a desgana.
En esta ocasión debe haber unas 40 casetas, el porcentaje de libros en castellano debe de ser de un 10 % por caseta, 0% en inglés y 90 % catalán, excepto en la caseta de “El Corte Inglés” y la de “Llibreria Colom”.  Hay 0 % de variedad de libros, 0% de novedades, 0%  de escritores noveles  y un 100% de los mismos títulos en todas las casetas. Podría haberme quedado en la primera caseta que no me hubiese perdido nada.
He echado de menos, cuentos de gente que he conocido a través de las redes, gente con ganas de comerse el mundo, gente conentusiasmoss por las letras, se que mi ciudad no es fácil, pero en ella hay gente interesada en conoceros. Si me lo permitís para próximos años, tal vez, podríais hacer un pensamiento, venir y ponerle un poco de “Asssucarrr” a esta feria, que debería fomentar el placer por la lectura.

Nota: Todos los datos que doy, hacen referencia a literatura infantil…. como persona que no tiene intención de dejar de ser niña,  la literatura de mayores ni la he visto.

Si tenéis la suerte, de tener  un feria de libro, con variedad, disfrutar de pasear por ella y de haceros con esos ejemplares que con sus polvos mágicos toquen vuestro corazón y si os apetece, yo estaré encantada de leeros, contarme que libros habéis acogido en vuestra casa, será un placer abrir conocimientos.

¡Feliz lectura!